Las nuevas oficinas que son tendencia en Uruguay: ¿cómo son y cuál puede ser su impacto en las empresas?
Con la llegada de los millennials —nacidos entre 1982 y 1994— a los puestos de liderazgo en las organizaciones y el desembarco de los centennials —nacidos entre 1995 y 2012— en el mercado laboral, un nuevo paradigma se está instalando en el mundo del trabajo, y se refleja en las nuevas oficinas o espacios físicos del empleo, en general.
Las organizaciones están asumiendo “un cambio cultural”, afirma la arquitecta Adriana Berta, cofundadora del estudio Deus junto con Emilia Deus. Ambas profesionales prestan servicios a las empresas que desean crear o reformar sus oficinas llevándolas a este nuevo paradigma de vanguardia. “Esta tendencia llegó a Uruguay para quedarse y profundizarse”, agrega Deus en diálogo con Café & Negocios.
Las arquitectas explicaron que las organizaciones locales buscan crear nuevos ambientes de trabajo con base en tres pilares fundamentales, que “son importantes y cada vez más valorados por las nuevas generaciones”: equidad, sostenibilidad y diversidad.
En los últimos años call centers, laboratorios, frigoríficos, consultoras y hasta espacios de cowork han apostado por oficinas rupturistas, diversas y desestructuradas. “Antes, el trabajo se estandarizaba; ahora, las empresas se dan cuenta de que las personas son diferentes y pasan por diversos estados de ánimos durante la jornada de trabajo”, añade Berta.
En este sentido, la country manager de la consultora en recursos humanos Great Place to Work (GPTW), Fedra Feola, coincide con Deus y Berta y explica que, en la actualidad, la inteligencia emocional se convirtió en otros de los ejes de aquellas organizaciones que desean generar “un lugar amigable” para sus empleados. Una tendencia que se “aceleró con la llegada de la pandemia” por covid-19, donde se implementó el trabajo remoto.
“Poco a poco las empresas empiezan a aumentar la presencialidad, en general, y comienza a consolidarse el trabajo híbrido. Es importante que los colaboradores compartan tiempo juntos y se encuentren en espacios comunes; esto produce, entre otras cosas, que la cultura organizacional y el sentido de pertenencia con la organización se mantenga y crezca”, apunta Feola. La experta explica que "en este retorno es importante la comodidad", debido a que los empleados venían de trabajar en sus propias casas.
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¿Cómo se refleja este nuevo paradigma en las oficinas? “Se terminaron los cubículos con separadores que articulaban las oficinas”, asevera Berta.
Deus, en tanto, explica que los espacios comunes para compartir momentos en las oficinas se vuelven cada vez más importantes, así como también los espacios individuales adaptados a las diferentes necesidades de un puesto, las islas de trabajo, o salas de silencio, por si el trabajador necesita concentrarse. A esto se le agrega “el verde (la presencia de plantas, por ejemplo), la iluminación acorde, los amenities o instalaciones de estas oficinas”, añade Feola.
Por otra parte, las oficinas que se instalan en coworks, cuentan con lugares comunes que incluyen lugares de esparcimiento (con juegos, por ejemplo), comedores y salas de descanso, entre otras ofertas.
Pero el proceso de fundación o reforma de las sedes de trabajo depende de cada organización, ni siquiera se puede trazar un criterio que unifique los rubros dadas sus singularidades. Esto hace que sea imperativa la retroalimentación constante entre los líderes y el estudio de arquitectura al que se le asigna este cometido.
Cambio de hábitat
“Una vez que el cliente nos contacta, comienza un proceso estructurado en varias etapas de trabajo colaborativo”, indica Deus. En este trayecto es imprescindible conocer los procedimientos de trabajo, los diferentes roles, la cultura organizacional, la relación con la tecnología, entre otros factores. El mayor objetivo es que el nuevo espacio colabore con la eficiencia de los procedimientos que se desarrollan periódicamente en la empresa, así como la comodidad de los trabajadores. Luego se genera un “anteproyecto” que se estudia con la organización y, finalmente, se materializa.
El presupuesto —que se comunica durante la presentación del anteproyecto— depende de múltiples factores, como si se trata de una reforma o de levantar una oficina desde cero, los materiales que se implementen, el rubro al que pertenezca la compañía, la ubicación de la sede, cantidad de empleados o las terminaciones en la construcción, entre otros.
Diario El Observador