Decorar la habitación de los niños
Hay que seleccionar colores idóneos, muebles funcionales, prácticos y divertidos que los motiven a guardar, objetos estimulantes que los impulsen a cuidar y otros detalles para lograr un lugar armonioso y limpio. El orden y la limpieza son fundamentales, les ayuda a concentrarse mejor y a optimizar el tiempo.
Para el desarrollo social, cognitivo y emocional de los hijos es importante tener un lugar donde puedan jugar y aprender. La habitación de los niños acompaña el desarrollo evolutivo de los chicos. A medida que vayan creciendo, el dormitorio evolucionará para adoptar nuevas actividades, desde entretenerse con juegos hasta fortalecer el hábito de estudiar.
Los colores tienen gran importancia en el desarrollo de las habilidades de los niños, sobre todo las cognitivas, que les permitirán conocer, almacenar y organizar información, pensar. Incluso repercuten en el estado de ánimo.
El cerebro asocia las tonalidades a distintas sensaciones, como la tranquilidad o la ansiedad. Los colores claros sugieren limpieza, juventud y festividad; los oscuros denotan seriedad, madurez y calma. Tienen el poder de desviar la atención de un niño o mejorar su potencial de aprendizaje.
Cada color funciona como un estímulo que puede afectar el estado de ánimo. En el entorno de los pequeños es importante canalizar sus energías a través de actividades productivas y seleccionar el tono adecuado para cada personalidad.
Todos los elementos utilizados en el diseño de interiores —figuras, formas, líneas, colores, texturas, olores— tendrán un efecto en la vida cotidiana de los niños, con su potencial de apoyo a la formación de la personalidad. Lo importantes es crear una atmósfera que facilite el bienestar de los hijos