Asociaciones de Arquitectos se enfrentan por efectos del agua en la calidad del hormigón

Asociaciones de Arquitectos se enfrentan por efectos del agua en la calidad del hormigón

 

La Apaduu asegura que los niveles de cloruros actuales del agua de OSE no llegan a afectar al hormigón

La Asociación de Profesionales Arquitectos, Diseñadores y Urbanistas del Uruguay (Apaduu) emitió un comunicado que responde a la situación de alarma planteada en el día de ayer por un grupo de arquitectos de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay. Estos últimos advirtieron en un informe técnico sobre los riesgos de producir hormigón usando el agua con altos niveles de sal y cloruros que suministra OSE desde que se desató la crisis hídrica. 

A propósito, la Appadu en una carta firmada por su Secretaría General, Fiorella Pesce, afirma— tras consultar con fuentes de larga trayectoria en ingeniería civil y construcción—, que "el cloruro en el agua aún no ha llegado al límite que podría perjudicar la estructura", aunque hace la salvedad de que sí acelera la corrosión del hierro y "produce eflorescencias" (manchas blancas de aspecto irregular que aparecen a causa de la humedad).

La conclusión preliminar de esta Asociación es que de acuerdo a las normas de cálculo estructural utilizadas en Uruguay (que referencian a la norma española y a la Norma Unit 1050:2005) es que "de acuerdo a las características del agua al día de la fecha se puede continuar con la elaboración de Hormigón estructural tanto premezclado como a pie de obra".

Además la Apaduu hace hincapié en que las plantas de producción de hormigón mayoritariamente no utilizan agua de OSE, sino de pozos propios y que en los casos de producción de hormigón en obra "las cantidades se encuentran dentro de los límites" amparados por las normas mencionadas.

Ante el planteo realizado por un grupo de arquitectos sobre el uso del agua para hormigón va nuestro análisis del tema.
El agua cumple con las Normas para elaborar hormigón @ObservadorUY @LuisLacallePou pic.twitter.com/RmEsJiWTEi

Según las normas mencionadas por la Asociación los límites de cloruros se fijan en 3 gramos, según el código estructural español y según normas UNE deben ser menores o iguales a un gramo por litro de hormigón pretensado y menor o igual a dos gramos por litro de hormigón moldeado. El límite fijado por OSE es de 740 miligramos por litro. "Los valores diarios se encuentran aún por debajo de lo indicado en las normas precedentes", apunta el informe.

A raíz de esto el informe concluye que el agua "por el momento no es impedimento para la elaboración de hormigón", en caso de la producción a pie de obra, mientras que se está más cerca en el caso de los hormigones pre o post tensados. "Pero en estos casos hay que tener en cuenta que se usa hormigón premezclado", en los que las fábricas usan su propia agua.

Finalmente, aconsejan verificar con los proveedores de hormigón premezclado el origen del agua. 

Diario El Observador, sección Economía y Empresas