Aprobada la Ley del Operador Inmobiliario

Aprobada la Ley del Operador Inmobiliario

El sector inmobiliario necesitaba un marco regulatorio que lo respaldara. La obtención de este marco tomó más tiempo del que esperábamos, pero fue gracias al esfuerzo continuo y la dedicación inquebrantable de muchas personas que se mantuvieron firmes, persistieron y nunca se rindieron en su camino hacia este objetivo, que podemos celebrar la aprobación de este proyecto. Estoy orgullosa de haber formado parte del equipo que trabajó todo este tiempo en aras de lograr este objetivo.

 

La nueva ley tiene como objetivo principal promover la transparencia en el sector inmobiliario a través del registro de operadores. Busca garantizar igualdad de oportunidades para todos los participantes del mercado, prevenir la competencia desleal, combatir el lavado de activos y asegurar la formalidad ante el BPS, DGI, SENACLAFT y Ministerio de Turismo en caso de corresponder.

 

Es importante destacar que no se podrá operar como agente inmobiliario de manera informal; será necesario estar formalizado y capacitado. A su vez, esta legislación respeta la libertad de trabajo, permitiendo a cada persona elegir entre trabajar en régimen de dependencia, de forma independiente o como tercerizado para una franquicia. No habrá restricciones en cuanto a las modalidades laborales.

 

Además, el texto garantiza la libertad de comercio, permitiendo a las personas decidir si compran o venden con o sin la intermediación de una inmobiliaria. Si se opta por utilizar una inmobiliaria, esta debe estar registrada en el Registro de Operadores Inmobiliarios, lo que asegurará que cumple con los requisitos de registro ante los organismos correspondientes y que cuenta con la capacitación necesaria.

 

La ley es inclusiva y contempla a todas las personas, ya sean físicas o jurídicas, que hayan trabajado en el sector inmobiliario durante al menos un año y estén registradas en los organismos pertinentes. Aquellos que no cumplan con el año de antigüedad tendrán un plazo adicional de un año, a partir de la promulgación de la ley, para cumplir con este requisito.

 

En resumen, esta ley abraza a todos los que desean formalizarse en el sector inmobiliario y asegura que el registro de operadores esté siempre abierto, siempre que se acredite la formalidad y se cuente con la capacitación avalada por el Ministerio de Educación y Cultura.

 

Uruguay necesitaba un marco normativo que garantizara la transparencia, fomentara la profesionalización y promoviera la competencia leal en el sector. Esta ley traerá beneficios tanto para los profesionales inmobiliarios como para los clientes y para el país en su conjunto.